EL pH DEL AGUA Y COMO CORREGIRLO

EL pH DEL AGUA Y COMO CORREGIRLO

La calidad y características físico-químicas de las aguas que circulan por las redes públicas de distribución están reguladas por leyes, tanto de ámbito regional como nacional. Es más, incluso la Organización Mundial de la Salud indica cuales son los parámetros aconsejables para un suministro de agua de calidad, adecuada para el consumo humano.

Dentro de las características químicas de un agua para consumo humano está el parámetro del pH. Este importante parámetro nos indica el nivel de acidez o alcalinidad del agua, y nos hace saber el grado de acidez o alcalinidad que comunica a las personas que consumen ese agua.

Según la legislación nacional el agua apta para consumo humano debe estar entre 6.5 y 9.5 grados de pH. Si quieres conocer cómo puedes medir este valor, en nuestra guía dedicamos un apartado a ello en este enlace:  Como medir el pH del agua

Cuando el agua se encuentra próxima o por encima de los 9.5 grados de pH, es síntoma de un exceso de ciertos minerales en tal cantidad, que se desaconseja su consumo solo con la variación del grado de pH, teniendo que someterla a un tratamiento mucho más profundo.

Es en los casos que el agua se encuentra por debajo de los 6.5 grados de pH cuando debemos ajustar este parámetro para tener un agua más saludable. También cuando por motivos de mejora de esta salubridad, deseemos consumir un agua con pH algo superior, acercando  o llevando el mismo a niveles alcalinos.

Cuando purificamos el agua con un equipo de ósmosis el pH del agua se ve disminuido por la retirada de muchos de los elementos que hacen que el agua tenga un pH elevado. Es por ello que es importante conocer el pH del agua que produce nuestro equipo de osmosis. Porque puede ser conveniente aumentar el pH del agua de ósmosis, en especial si partimos de un agua neutra o ligeramente por debajo del neutro.

Conscientes de la necesidad de adecuar el pH de las aguas ácidas y la preferencia de muchas personas por el consumo de agua alcalina, tenemos en nuestro catalogo dos tipos de filtros alcalinizantes. Uno que principalmente solo modifica el valor del pH: Filtro regulador del pH, mineralizando el agua con minerales esenciales como Calcio, Magnesio y Potasio. Y el otro modelo disponible que aparte de aumentar el pH enriquecen el agua con iones de hidrógeno, aumentando el poder antioxidante: Filtro  Bioalcalinizante.

Como la alcalinización del agua es solo una corrección del pH desde aquí hacemos hincapié en la necesidad no solo de este cambio en el pH, también de la mejora de la salubridad del agua con un sistema purificador. Los filtros reguladores están pensados para su montaje a la salida de los sistemas purificadores, para completar la misión de los mismos os ofrecemos en nuestro catalogo un completo sistema de purificación, equipado con nuestro mejor filtro y con el corrector de pH Bioalcalinizante, el purificador de agua alcalinizante.

Cuando queremos hacer nuestro agua más saludable con distintos métodos, ya sea vitalizándola, enriqueciéndola con hidrógeno, aplicando ozono, reestructurándola o algún otro sistema, no debemos olvidar la pureza de la misma. Es de sentido común que el purificarla siempre será la mejor decisión, independientemente del posterior tratamiento que la hará mas saludable antes de consumirla, eliminando los posibles contaminantes que pueda llevar y que los métodos antes mencionados de mejora no retiran. Como podéis comprender de nada sirve aplicar los métodos de mejora dichos anteriormente si dejamos en el agua los contaminantes.