Cómo funciona un esterilizador de agua por ultravioletas.

La forma mas fácil y económica de desinfectar el agua de pozos, aljibes, depósitos y otras fuentes de agua sin tratar.

Este sistema de desinfección del agua, está basado en la capacidad destructora, que ejercen los rayos ultravioletas C, sobre los organismos. 

El esterilizador está compuesto por un cuerpo, normalmente de acero inoxidable. En cuyo interior se aloja un tubo de vidrio, que protege la lámpara de ultravioletas del contacto con el agua.

El agua atraviesa de lado a lado el interior del esterilizador. En ese trayecto y por medio de su lámpara de ultravioleta C, logra destruir los microorganismos que lleve el agua y que hayan logrado atravesar las etapas de filtración anteriores.

Precaución con la radiación ultravioleta C.

No se exponga a la lampara ultravioleta encendida. Los rayos ultravioleta C son muy nocivos para las células vivas, por ello NUNCA DEBE ENCENDER LA LAMPARA DIRECTAMENTE DELANTE DE USTED. Si quiere comprobar su funcionamiento envuelva la lámpara en papel que deje pasar solo una pequeña luminosidad y enciendala durante un instante protegiendo sus ojos con unas buenas gafas de sol.

Cómo usarlo correctamente para la desinfección del agua.

Para que la desinfección sea real mente eficaz el agua debe carecer de elementos sólidos en suspensión. Por  lo anterior el esterilizador se instalara después de un pre tratamiento de decantación y/o filtración compuesto por una o varias etapas de como mínimo 50 micras de filtrado, aconsejando  que una de ellas sea a través de un cartucho de 5 micras. Esto ayuda y garantiza  la eliminación de sólidos presentes.

El esterilizador deberá permanecer encendido, siempre que se pueda hacerse uso, del agua que ha de purificar. Solo se apagara en los periodos de tiempo, que no se utilice la instalación que protege (vacaciones, periodos de ausencia). Hemos de recordar, que el continuo encendido/apagado, hacen que se deterioren los tubos de ultravioleta, disminuyendo su eficacia o inutilizándolos.

La potencia de lámpara necesaria.

Las elección de la potencia de la lámpara se hace teniendo en cuenta el caudal de agua a desinfectar.

Es por ello que  en el correcto dimensionado de la potencia de lámpara que utilicemos estará la clave de su eficacia. Para ello disponemos de distintas potencias para distintos caudales, pero como orientación el mínimo para una vivienda está en el entorno de los 7 litros por minuto, igual a 420 litros/hora de caudal. Una lámpara de 16 Vatios desinfecta un máximo de 453 litros/hora. Con este caudal, el anterior cálculo se cubre con un margen ajustado.  Recordad que hablábamos de caudales mínimos y el sobredimensionado nunca está de más. Por ello recomendamos que para el agua que se ha de utilizar en una vivienda se instale el modelo que incorpora la lámpara de 25w. El caudal de esta lámpara sube hasta los 1360 litros a la hora y nos ofrece un amplio margen de seguridad, que nos garantiza la eficaz desinfección del sistema.

Existen en el mercado varios modelos de esterilizadores adecuados a la potencia necesaria para el caudal a tratar, nosotros incluimos en catalogo los más usuales y disponemos de repuestos para ellos, con el fin de garantizarles su utilización durante mucho tiempo, estando protegidos de los microorganismos patógenos. En caso de necesitar algún modelo de superior potencia contacte con nosotros y le indicaremos los más adecuados a su demanda.

Cómo averiguar el caudal.

Para asegurarnos lo mejor es medir el caudal disponible para ajustar el que atraviesa la lámpara ultravioleta y que este dentro del caudal máximo recomendado para la lámpara utilizada. Para medir el caudal primero elegiremos un grifo que pueda representar una gran demanda de agua, lo más cerca posible de la acometida de agua a la vivienda. Después abriendo ese grifo al máximo cronometrar quince segundos mientras se  llena un cubo o similar.  Luego se miden los litros vertidos con la ayuda de una jarra graduada o similar. El numero de litros obtenido, se multiplicara por cuatro, para obtener litros por minuto. Multiplicaremos los litros/minuto obtenidos, por 60 si queremos obtener el caudal en litros/hora.

Antes de poner en marcha el esterilizador

Aprovechando la carcasa porta filtro previa al esterilizador es muy recomendable la desinfección con cloro de toda la instalación. Para ello antes de poner en marcha el esterilizador de agua por ultravioletas, echaremos dentro del vaso del porta filtros al menos 1/4 de litro de lejía de uso alimentario. Después de cerrar el vaso porta filtros abriremos la llave de agua dando paso del agua a la instalación. Haremos circular lentamente el agua con la lejía hacia todos los grifos de la instalación abriendolos un poco, hasta que apreciemos que ha llegado el agua con alto contenido en cloro. Dejaremos actuar el cloro en la instalación durante al menos 15 minutos, tras los cuales podemos proceder a instalar el filtro en el porta filtros, encender el esterilizador y purgar la instalación para eliminar el exceso de cloro. Con todo esto dejamos la instalación desinfectada lista para funcionar con el agua ya esterilizada por los ultravioletas, y eliminando la posible contaminación que existiera en las conducciones y grifos.

Esta desinfección es recomendable efectuarla al menos una vez al año, para asegurarnos la ausencia de gérmenes en las conducciones.

Consejos de mantenimiento del esterilizador de agua por ultravioletas.

Estos sistemas requieren poco mantenimiento. Para mantener las cualidades desinfectantes será imprescindible hacer un cálculo aproximado del tiempo de funcionamiento de la lámpara de UV. La cual debemos cambiar cuando lleve 8000 horas de uso, o en el plazo de un año de funcionamiento. Aprovechando el cambio de lámpara, se puede proceder al desmontaje del esterilizador para la limpieza del tubo de vidrio. Esto último al menos cada dos años, independientemente de que cambiemos la lámpara o no. Hay que pensar que la suciedad que se haya podido adherir al tubo de vidrio resta eficacia a la radiación ultravioleta.

Ventajas del uso de ultravioletas:

- No cambia nada en el agua que desinfecta.

- No se emplean otros químicos para la desinfección

- Gran economía de costo, y mantenimiento.

- Fácil de instalar y mantener.

- Larga duración de los equipos de desinfección.