EL DEPÓSITO EN LA ÓSMOSIS

EL DEPÓSITO EN LA ÓSMOSIS

Porque utiliza un deposito la ósmosis inversa.

Los equipos purificadores de agua por ósmosis inversa, digamos normalizados, realizan su purificación proporcionando unos caudales de agua muy pequeños. Esto motiva que para que sean realmente prácticos, deben acumular el agua que producen en un depósito. De lo contrario, el caudal que producen nos haría esperar una eternidad para poder llenar una botella (por ejemplo). Gracias al depósito, el equipo de ósmosis acumula su producción, teniendo siempre listo para el consumo la cantidad de agua que tenga el depósito. Esta cantidad depende de varios factores, pero el principal es la capacidad del depósito. Los otros factores que intervienen son la presión de funcionamiento del equipo* , y la presión interna del depósito.

* A mayor presión de funcionamiento el equipo es capaz de introducir más agua en el deposito

Debemos saber que, a cualquier equipo de ósmosis inversa se le puede aumentar el tamaño del depósito, para poder tener más agua acumulada. Sobre todo, en aquellos casos de altos consumos puntuales, por ejemplo, en comedores, para un alto número de personas que demandan agua en un corto espacio de tiempo.

Los equipos de ósmosis inversa que no tienen depósito.

Ya metidos en materia debemos mencionar aquellos equipos de ósmosis que no tienen deposito. Estos equipos son los llamados de producción directa. Esto quiere decir que suministran el caudal de agua que son capaces de producir de forma instantánea, sin tener que acumularla. Esta mayor producción de caudal lo logran, al utilizar membranas de alta capacidad de producción, que en muchos casos multiplican por 8 la producción instantánea de un equipo con deposito. En esta comparación el equipo con deposito, purifica mediante una membrana de 50 GPD (Galones por día), y el equipo de producción directa mediante una o varias membranas, proporcionando 400 GPD (galones por día).

Como podéis suponer estos equipos de producción directa son mucho más caros de mantener, por sus costosas membranas. Costo que se justifica por el menor espacio que ocupan estos equipos, al carecer de depósito, y por tener una cantidad de agua mucho mayor a nuestra disposición, al no estar condicionados por la cantidad acumulada en el depósito.

Los fabricantes de los equipos de producción directa, esgrimen en su favor la posible contaminación de los depósitos. Esto se evita en los equipos con depósito con la desinfección de los mismos, en los mantenimientos periódicos. Esto, en ningún caso, es un motivo para rechazar los equipos con deposito, ya que realmente y en la práctica es un problema que se presenta en muy pocas ocasiones, sobre todo si se desinfecta periódicamente.

Como funciona un depósito para ósmosis inversa.

El Funcionamiento de estos depósitos, llamados presurizados, está basado en una presión de precarga, que hace que el agua acumulada pueda salir de su interior. De no existir dicha presión el agua por sí sola no saldría del mismo, ya que la presión que manda el equipo en su producción, enseguida desaparece cuando sale un poco de agua.

En la mayoría de estos depósitos el contenedor del agua purificada, es una membrana o bolsa que se encuentra en su interior. Esta bolsa separa el agua de las paredes del depósito, donde en realidad está el aire a presión acumulado. Es este aire a presión el que aprieta interiormente la bolsa o membrana haciendo que el agua fluya al exterior del depósito de la osmosis. Teniendo en cuenta lo anterior el material de construcción del depósito puede ser indiferente. Solo puntualizar al respecto que los metálicos siempre son más resistentes.

Que presión interior necesitan los depósitos para ósmosis inversa.

Como norma general los depósitos de los equipos domésticos funcionan con una presión de precarga entre 350 y 500 gr/cm2 (0,35-0.5 bar aprox.) Es recomendable no variar la presión de carga, porque esto influye en el funcionamiento del equipo de ósmosis.

En caso de presión elevada el consumo de agua de rechazo del equipo aumenta, motivado por la mayor dificultad para llenar el depósito. Como consecuencia de esto, el equipo cargara el deposito con una menor cantidad de agua.

El caso de baja presión de carga, es menos problemático para el equipo de ósmosis. Las consecuencias de una baja presión de carga en el depósito, son varias, por un lado, algo que en principio puede parecer positivo es que el deposito se cargara con una mayor cantidad de agua. Cuando decimos que puede parecer positivo es porque a pesar de tener una mayor cantidad de agua este aumento es pequeño y depende de la capacidad del depósito.

Esta baja presión de carga, va en detrimento del caudal de salida del depósito. Es decir, el agua saldrá más lentamente del mismo. Cargar el deposito con un poco menos de presión tiene otra parte positiva, es que al tener que vencer menos presión a la hora de llenarlo, el equipo también ve reducido el tiempo de llenado, y por lo tanto el agua rechazada durante el proceso.

Como medir la presión de pre carga del depósito de la ósmosis.

Primeramente, indicar que esta medida, siempre debe realizarse con el deposito vacío de agua. Mientras el deposito conserve la presión de agua que le transmite el equipo de ósmosis al llenarlo, nunca conoceremos la presión de pre carga del mismo. Es por ello que el deposito tiene que estar vacío por completo, para poder medir esta presión correctamente.

Todos los depósitos tienen incorporado una válvula de llenado de presión. Esta es exactamente igual que las utilizadas para llenar de aire las ruedas de cualquier vehículo. Es por medio de esta válvula, y con la ayuda de un manómetro o compresor podremos conocer la presión del depósito.

Los problemas y síntomas de la falta de presión en el depósito de la ósmosis.

En el caso que al abrir el grifo de suministro, el deposito no se vacíe por completo, es un síntoma inequívoco de falta de presión en el mismo. Este mismo síntoma en su etapa más grave, es que al abrir el grifo de suministro del agua purificada, apenas nos da para llenar un vaso. Si esto ocurre una de las posibles causas puede ser que la membrana que contiene el agua, en el interior del depósito está rota, o la presión de precarga del mismo no es la correcta, o que incluso no tenga presión.

Llegados a este punto y como la falta de agua en el equipo puede deberse a varias causas, es más que recomendable acudir a nuestro servicio técnico de confianza. Debemos recordar que un buen técnico no solo nos soluciona el problema que tenga el equipo, también nos hace una revisión del mismo. Esto nos asegura un correcto funcionamiento del mismo, evitando otras posibles averías de difícil detección y que pueden salirnos muy caras. Recomendamos leer este otro artículo de nuestro blog dedicado a la revisión en los equipos de ósmosis.

De nuevo daros gracias a todos nuestros clientes y a aquellos que nos premiáis con vuestra confianza. Ya sabéis que podéis compartir el enlace a este articulo con todos aquellos interesados en el tema.

Salud a todos

Pedro García